El Relámpago Oriental, Dios Todopoderoso, es la segunda venida del Señor Jesús. Las ovejas de Dios oyen la voz de Dios. ¡En tanto leas las palabras de Dios Todopoderoso, verás que Dios ha aparecido! Invitamos a quienes buscan la verdad con el corazón a venir aquí y mirar.

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lunes, 22 de abril de 2019

Nadie que es de la carne puede escapar del día de la ira

palabra de Dios



Hoy, os amonesto por el bien de vuestra propia supervivencia, para que Mi obra avance sin problemas, y para que Mi obra inaugural en el universo entero pueda llevarse a cabo más adecuadamente y perfectamente, revelando Mis palabras, autoridad, majestad y juicio a las personas de todos los países y naciones. 
La obra que llevo a cabo entre vosotros es el comienzo de Mi obra a lo largo de todo el universo. A pesar de que ahora ya son los últimos días, sépase que los “últimos días” no es más que un nombre para una era: al igual que la Era de la Ley y la Era de la Gracia, se refiere a una era, e indica una era entera, en lugar de unos pocos años o meses finales. Sin embargo, los últimos días son bastante diferentes de la Era de la Gracia y de la Era de la Ley. La obra de los últimos días no se lleva a cabo en Israel, sino entre los gentiles; es la conquista ante Mi trono de gente de todas las naciones y tribus fuera de Israel, para que Mi gloria por todo el universo pueda llenar todo el cosmos. Es así para que Yo pueda obtener una mayor gloria, para que todas las criaturas de la tierra puedan transferir Mi gloria a todas las naciones, por siempre, de generación en generación, y todas las criaturas en el cielo y en la tierra puedan ver toda la gloria que Yo he ganado en la tierra. La obra realizada durante los últimos días es la obra de la conquista. No es la guía de las vidas de todas las personas sobre la tierra, sino la conclusión de la imperecedera vida milenaria de sufrimiento de la humanidad en la tierra. Como consecuencia de ello, la obra de los últimos días no puede ser similar a los varios miles de años de obra en Israel, ni como la década de obra en Judea que luego continuó durante varios miles de años hasta la segunda encarnación de Dios. La gente de los últimos días sólo se encuentra con la reaparición del Redentor encarnado, y ellos reciben la obra y las palabras personales de Dios. No pasarán dos mil años antes de que los últimos días lleguen a su fin; son breves, como el tiempo cuando Jesús llevó a cabo la obra de la Era de la Gracia en Judea. Esto se debe a que los últimos días son la conclusión de toda la era. Ellos son la realización y terminación del plan de gestión de Dios de seis mil años, y concluyen el viaje de sufrimiento en la vida de la humanidad. Ellos no llevan a toda la humanidad hacia una nueva era o permiten que la vida de la humanidad continúe. Eso no tendría ningún significado para Mi plan de gestión o para la existencia del hombre. Si la humanidad continuara de esta manera, entonces tarde o temprano sería totalmente devorada por el diablo, y esas almas que me pertenecen serían últimamente incautadas por sus manos. Mi obra tiene una duración de apenas seis mil años, y Yo hice la promesa de que el control del maligno sobre toda la humanidad, similarmente, no duraría por más de seis mil años. Así que ya se cumplió el tiempo. Yo, ni voy a seguir, ni voy a retrasarme por más tiempo: durante los últimos días venceré a Satanás, recobraré toda Mi gloria, y recuperaré todas las almas que me pertenecen en la tierra de manera que estas almas afligidas puedan escapar del mar de sufrimiento, y así se concluya toda Mi obra en la tierra. A partir de este día, nunca más me haré carne en la tierra, y nunca más Mi Espíritu, que lo controla todo, trabajará sobre la tierra. Sólo haré una cosa en la tierra: voy a rehacer la humanidad, una humanidad que sea santa, y que sea Mi ciudad fiel en la tierra. Pero debéis saber que Yo no voy a aniquilar al mundo entero, ni voy a aniquilar a toda la humanidad. Voy a quedarme con la tercera parte —la tercera parte que me ama y que ha sido conquistada completamente por Mí—, y haré que esta tercera parte sea fructífera y se multiplique en la tierra, al igual que hicieron los israelitas bajo la ley, alimentándolos con copiosas ovejas y ganado y todas las riquezas de la tierra. Esta humanidad permanecerá conmigo para siempre, sin embargo, no es la raza humana deplorablemente sucia de hoy, sino una raza humana que sea una asamblea de todos los que han sido adquiridos por Mí. Una humanidad como esta no será dañada, perturbada, o asediada por Satanás, y será la única raza humana que exista sobre la tierra después de Yo haber triunfado sobre Satanás. Es la humanidad que hoy ha sido conquistada por Mí y que ha alcanzado Mi promesa. De esta manera, toda la raza humana que ha sido conquistada en los últimos días, será también la humanidad que permanecerá y que obtendrá Mis bendiciones eternas. Será la única evidencia de Mi triunfo sobre Satanás, y los únicos botines de la batalla contra Satanás. Estos botines de guerra son salvados por Mí del dominio de Satanás, y son la única cristalización y fruto de Mi plan de gestión de seis mil años. Ellos provienen de todas las naciones y denominaciones, y de cada lugar y país en todo el universo. Ellos son de diferentes razas, y tienen diferentes idiomas, costumbres y colores de piel, y están desparramados a lo largo de todas las naciones y denominaciones del globo, e incluso de cada rincón del mundo. Finalmente, ellos se reunirán para formar una raza humana completa, una asamblea de hombres inalcanzable por las fuerzas de Satanás. Aquellos entre los hombres que no hayan sido salvados ni conquistados por Mí, se hundirán en silencio a las profundidades del mar, y serán quemados por Mis consumidoras llamas por toda la eternidad. Voy a aniquilar a esta vieja, supremamente asquerosa humanidad, al igual que Yo aniquilé a los varones y al ganado primogénitos de Egipto, sólo a los israelitas, que comieron carne de cordero, bebieron sangre de cordero, y marcaron los dinteles de sus puertas con sangre de cordero. ¿Acaso no son igualmente las personas que han sido conquistadas por Mí y que son Mi familia, las personas que comen Mi carne y beben Mi sangre, la carne y la sangre del Cordero, y que han sido redimidos por Mí y que me adoran? ¿No están estas personas acompañadas siempre de Mi gloria? ¿No están ya aquellos que no tienen Mi carne, la del Cordero, hundidos en silencio en las profundidades del mar? Hoy se oponen a Mí, y hoy Mis palabras son iguales a las pronunciadas por Jehová a los hijos y nietos de Israel. Sin embargo, la dureza en el fondo de vuestros corazones está acumulando Mi ira, trayendo más sufrimiento sobre vuestra carne, más juicio sobre vuestros pecados, y más ira sobre vuestra injusticia. ¿Quién podría escapar en Mi día de la ira, cuando me tratáis hoy de esta manera? ¿La injusticia de quién podría escapar de Mis ojos de castigo? ¿Los pecados de quién podrán escapar de Mis manos, las del Todopoderoso? ¿El desafío de quién podrá recibir Mi juicio, el del Todopoderoso? Yo, Jehová, así hablo a vosotros, los descendientes de la familia de los gentiles, y las palabras que os digo rebasan todas las expresiones de la Era de la Ley y de la Era de la Gracia; sin embargo, vosotros sois más duros que todo el pueblo de Egipto. ¿Acaso no estáis acumulando Mi ira mientras hago Mi obra reposadamente? ¿Cómo podéis escapar ilesos de Mi día, el día del Todopoderoso?

He trabajado y hablado de esta manera entre vosotros, he gastado tanta energía y esfuerzo, sin embargo, ¿cuándo habéis vosotros jamás escuchado lo que os digo claramente? ¿Dónde os habéis inclinado ante Mí, el Todopoderoso? ¿Por qué me tratáis así? ¿Por qué todo lo que vosotros decís y hacéis provoca Mi rabia? ¿Por qué son tan duros vuestros corazones? ¿Acaso alguna vez os he afectado? ¿Por qué vosotros no hacéis otra cosa que causarme tristeza y ansiedad? ¿Estáis esperando que venga sobre vosotros el día de la ira mía, Jehová? ¿Estáis esperando a que Yo envíe Mi ira provocada por vuestra desobediencia? ¿Acaso todo lo que hago no es por vosotros? Sin embargo, siempre me habéis tratado a Mí, Jehová, de esta manera: robando Mis sacrificios, llevándose las ofrendas de Mi altar a vuestras casas para alimentar a los cachorros y a los hijos de los cachorros en la guarida de lobos; la gente lucha unos contra otros, enfrentándose entre sí con miradas llenas de rabia y espadas y lanzas, echando Mis palabras, las del Todopoderoso, a la letrina para que se vuelvan tan asquerosas como excrementos. ¿Dónde está vuestra integridad? ¡Vuestra humanidad se ha vuelto como la de las bestias! Vuestros corazones hace ya tiempo que se han convertido en piedra. ¿Acaso no sabéis que cuando llegue Mi día de ira será cuando Yo juzgue la maldad que hoy cometéis contra Mí, el Todopoderoso? ¿Creéis que, engañándome a Mí de esta manera, echando Mis palabras en el fango y no escuchándolas, creéis que al actuar así a Mis espaldas podéis escapar de Mi mirada iracunda? ¿No sabéis acaso que ya Mis ojos, los de Jehová, os han visto cuando robasteis Mis sacrificios y codiciasteis Mis posesiones? ¿No sabéis que cuando robasteis Mis sacrificios, fue frente al altar en el que se ofrecen sacrificios? ¿Cómo os podéis considerar a vosotros mismos lo suficientemente inteligentes como para engañarme de esta manera? ¿Cómo podría Mi ira apartarse de vuestros pecados atroces? ¿Cómo podría Mi furia rabiosa pasar por alto vuestras malvadas acciones? El mal que habéis cometido hoy no os abre ninguna salida, sino que más bien acumula castigo para el mañana; ello provoca Mi castigo, el del Todopoderoso, hacia vosotros. ¿Cómo podrían vuestras malas acciones y vuestras malas palabras escapar de Mi castigo? ¿Cómo podrían vuestras oraciones llegar a Mis oídos? ¿Cómo podría abrir una salida para vuestra injusticia? ¿Cómo podría dejar de lado vuestras acciones malvadas que me desafían? ¿Cómo no podría Yo cortar vuestras lenguas tan venenosas como las de una serpiente? Vosotros no me llamáis por el bien de vuestra justicia, sino más bien acumuláis Mi ira como resultado de vuestra maldad. ¿Cómo podría perdonaros? Ante Mis ojos, los ojos del Todopoderoso, vuestras palabras y acciones son asquerosas. Mis ojos, los del Todopoderoso, observan vuestra injusticia como castigo implacable. ¿Cómo podría Mi justo castigo y juicio apartarse de vosotros? Debido a que vosotros me hacéis esto, y me provocáis tristeza e ira, ¿cómo podría dejar escaparos de Mis manos y alejaros del día en que Yo, Jehová, os castigue y maldiga? ¿No sabéis que todas vuestras malas palabras y declaraciones ya han llegado a Mis oídos? ¿No sabéis que vuestra injusticia ya ha mancillado Mi túnica sagrada de rectitud? ¿No sabéis que vuestra desobediencia ya ha provocado Mi ira vehemente? ¿No sabéis que vosotros hace mucho tiempo que me habéis dejado enfurecido, y desde hace mucho tiempo habéis probado Mi paciencia? ¿No sabéis que ya habéis maltratado Mi carne hasta hacerla hilachas? He soportado tanto hasta ahora que ya voy a liberar Mi ira; ya no seré más tolerante con vosotros. ¿No sabéis que vuestras malas obras ya han llegado a Mis ojos, y que Mis clamores ya han llegado a los oídos de Mi Padre? ¿Cómo puede Él permitir que vosotros me tratéis así? ¿Acaso toda la obra que hago en vosotros no es por vuestro bien? Sin embargo, ¿quién de vosotros se ha vuelto más amoroso hacia la obra que realizo Yo, Jehová? ¿Podría Yo ser infiel a la voluntad de Mi Padre, porque soy débil, y por la angustia que Yo he sufrido? ¿No comprendéis Mi corazón? Yo os hablo a vosotros como lo hizo Jehová; ¿no he renunciado a tantas cosas por vosotros? A pesar de que estoy dispuesto a soportar todo este sufrimiento por el bien de la obra de Mi Padre, ¿cómo podríais vosotros ser liberados del castigo que Yo traigo sobre vosotros como resultado de Mi sufrimiento? ¿Acaso no habéis vosotros disfrutado tanto de Mí? Hoy, he sido otorgado a vosotros por Mi Padre; ¿acaso no sabéis que disfrutáis mucho más que Mis palabras generosas? ¿No sabéis que Mi vida fue cambiada por vuestra vida y por las cosas que disfrutáis? ¿No sabéis que Mi Padre utilizó Mi vida para batallar contra Satanás, y que Él también confirió Mi vida sobre vosotros, haciendo que vosotros recibierais cien veces más, y permitiéndoos evitar tantas tentaciones? ¿No sabéis acaso que es sólo a través de Mi obra que vosotros habéis sido eximidos de muchas tentaciones, y de muchos castigos ardientes? ¿No sabéis que es sólo por Mi causa que Mi Padre os ha permitido disfrutar hasta ahora? ¿Cómo podrían vuestros corazones permanecer tan duros hoy, como si se hubieran encallecido? ¿Cómo podrían las maldades que cometéis hoy escapar al día de la ira que le seguirá a Mi salida de la tierra? ¿Cómo podría permitir que aquellos que son tan duros de corazón escapen de la ira de Jehová?

Pensad de nuevo en el pasado: ¿Cuándo ha estado enojada Mi mirada, y Mi voz ha sido severa hacia vosotros? ¿Cuándo Yo he hilado demasiado fino con vosotros? ¿Cuándo os he reprendido sin razón? ¿Cuándo os he reprendido a vuestra cara? ¿Acaso no ha sido por el bien de Mi obra que Yo he instado a Mi Padre que os guarde de toda tentación? ¿Por qué me tratáis así? ¿Alguna vez he utilizado Mi autoridad para abatir vuestra carne? ¿Por qué me pagáis de esta manera? Después de darme una de cal y otra de arena, no sois ni fríos ni calientes, y entonces me engañáis y ocultáis cosas de Mí, y vuestra boca está llena de la saliva de los injustos. ¿Pensáis vosotros que vuestras lenguas pueden engañar a Mi Espíritu? ¿Creéis que vuestras lenguas pueden escapar de Mi ira? ¿Creéis vosotros que vuestras lenguas pueden emitir juicio sobre Mis hechos, los hechos de Jehová, a su antojo? ¿Soy Yo el Dios a quien el hombre juzga? ¿Podría Yo permitir que un pequeño gusano blasfeme de Mí de esta manera? ¿Cómo podría suponer a tales hijos de desobediencia entre Mis bendiciones eternas? Hace mucho tiempo que vuestras palabras y acciones os han expuesto y condenado. Cuando Yo extendí los cielos y creé todas las cosas, Yo no permití que ninguna criatura participara a su antojo, y mucho menos permití que ninguna cosa se interpusiera con Mi obra y Mi gestión como les viniera en gana. No toleré ningún hombre u objeto; ¿cómo podría perdonar a los que han sido crueles e inhumanos hacia Mí? ¿Cómo podría perdonar a los que se rebelan contra Mis palabras? ¿Cómo podría perdonar a los que me desobedecen? ¿Acaso no está el destino del hombre en Mis manos, el Todopoderoso? ¿Cómo podría considerar santa tu injusticia y tu desobediencia? ¿Acaso pudieron tus pecados manchar Mi santidad? Yo no soy contaminado por la impureza de los injustos, ni tampoco disfruto las ofrendas de los injustos. Si fueras leal a Mí, Jehová, ¿podrías tomar para ti mismo los sacrificios en Mi altar? ¿Podrías utilizar tu lengua venenosa para blasfemar contra Mi santo nombre? ¿Podrías rebelarte contra Mis palabras de esta manera? ¿Podrías tratar Mi gloria y santo nombre como una herramienta con la cual servir a Satanás, el maligno? Mi vida es suministrada para el disfrute de los santos. ¿Cómo podría permitirte jugar con Mi vida como te parezca, y utilizarla como una herramienta para el conflicto entre vosotros? ¿Cómo podéis ser tan insensibles, tan carentes en el camino del bien, en vuestra forma de comportaros conmigo? ¿No sabéis que ya he escrito vuestras acciones malvadas en las palabras de vida? ¿Cómo podéis escapar del día de la ira cuando Yo castigue a Egipto? ¿Cómo podríais vosotros oponeros a Mí y desafiarme de esta manera una y otra vez? ¡Yo os digo con toda claridad que cuando llegue el día, vuestro castigo será más insoportable que el de Egipto! ¿Cómo podéis escapar de Mi día de ira? En verdad os digo: Mi paciencia se preparó para vuestras acciones malvadas, y existe para vuestro castigo en ese día. ¿Acaso no sois vosotros los que sufriréis el juicio de la ira una vez que Yo haya llegado al final de Mi paciencia? ¿No están todas las cosas en Mis manos, las del Todopoderoso? ¿Cómo puedo permitir que vosotros me desobedecierais tanto bajo los cielos? Vuestra vida será muy difícil, porque habéis conocido al Mesías, de quien se dijo que vendría, pero que nunca llegó. ¿No sois vosotros Sus enemigos? Jesús ha sido vuestro amigo, sin embargo, vosotros sois enemigos del Mesías. ¿No sabéis que, aunque vosotros seáis amigos de Jesús, vuestras malvadas obras han llenado los vasos de los que son detestables? A pesar de que estáis muy cerca de Jehová, ¿no sabéis que vuestras palabras malvadas han llegado a oídos de Jehová y provocado Su ira? ¿Cómo podría Él estar cerca de ti y cómo podría no quemar tus vasijas que están llenas de las malas acciones? ¿Cómo podría Él no ser tu enemigo?

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